Sitges 2019, cierre y top (#Sitges2019N12)

Sitges 2019: una edición tan extraña como top

 

Mad Max ha aparecido tangencialmente en la programación de un Sitges 2019 que en principio homenajeaba los 40 años de su producción. Muchas de las películas que se esperaban, o vimos cómo se adelantaban en el Festival de San Sebastián (algunas, por suerte, aquí recuperadas… pero aún sentimos, por ejemplo, no haber disfrutado de Parásitos Gisaengchung, Joon-ho Bong, 2019- en la pantalla del Auditori), o directamente no se ha sabido de ellas. La programación se ha llenado de películas de plataformas VOD (nada que objetar… salvo cuando se trata de films que incluso se entrenan antes de su visionado aquí), que parece han salvado algunos de los grandes agujeros (y algo más… creo que es el primer año, después de 11 cubriendo el Festival, que mi personal Top 1 coincide con el premio a mejor película de la sección oficial: una película comprada por un Netflix y que ya se ha asegurado su estreno en salas comerciales en Noviembre de la mano de Festival Films). Las series cobran cada vez más relevancia (corren nuevos tiempos). Aun con invitados del peso de Sam Neill (que también visitó San Sebastián, no lo olvidemos), el glamour de la alfombra roja de esta edición ha quedado algo descolorida…


Tal y como respondía a un artículo desafortunado Ángel Sala en las redes, un festival de cine acaban siendo todas aquellas películas (y lo ampliamos a «acompañantes») que sí se han podido programar, por mucho empeño que se haya puesto en conseguir otras tantas.

No debe ser sencillo estar al frente de un Festival de esta magnitud, que debe dar tanto respuesta a los fans, su verdadero «leitmotiv», como a la prensa.


La prensa. Aich. El nuevo sistema de petición de entradas, en su segundo año, ha demostrado ser mucho más eficiente que el anterior… pero seguimos con lo mismo: si hay butacas vacías a un minuto de comenzar la película… ¿qué pierde el festival si permite la entrada a los que se quedaron sin esas entraras que volaron a los 5 minutos de abrir las peticiones? De hecho ganaría, porque, en pricipio, serán esos los que comentarán el film, lo moverán en redes, etc. etc….  La misma cantinela de cada año -petición repetida recibida en la ACCEC para tarnsmitirla a la dirección de Sitges-, aderezada en este 2019 con la sorpresa del cambio de tipología de entradas a mitad del festival (por no hablar de las que se liberan por arte de magia, también para público), una vez el periodista ha tenido que adapar todo el horario a las condiciones de su particular credencial. En fin… cada Festival tiene sus reglas y es respetable. Pero pueden cambiarse. Win-win!

Otro año más que lo dejo por escrito. Así que…

…volviendo a la programación: es difícil y nunca contentará a todos, es cierto. Por otro lado, también es cierto que, como cada año, el Festival de Sitges puede ser completamente distinto para cada espectador. Estamos los abonados a la sección Noves Visions, esa que concentra las rarezas y experimentos cinematográficos. Pero hay sitio para montarse una parrilla exclusiva para terror y sangre, para cine mainstream y comercial, incluso para disfrutar de comedias y animación con la familia. Por eso, decir que la programación ha sido floja o espectacular… cada uno de nosotros debemos llevarnos la programación a nuestro terreno, y sólo desde allí evaluarlo. Porque la que esto escribe ha visto 50 películas en 10 días, de las cuáles sólo suspendo una. Mi personal media está entre el bien y el notable, y he podido hacer un muy buen top 10, que empezará en breve. Para mí, de la programación vista en este Sitges 2019, tengo que decir que ha venido marcada por la alta calidad de las películas de animación y de producción española, algo poco usual en este Festival. Y además… la sección que ha lucido, y mucho este año, es la de Seven Chances (sí, tengo ahí parte de mi corazoncito), que por fin ha (re)encontrado su razón de ser después de varios años de estar dando tumbos. A ella puedo agradecer, además de descubrir esa rareza de Jesús Franco que es ¡Vaya luna de miel! (1980), el ver en pantalla grande Crash (Íd., David Cronenberg, 1996), ese film tan poco reivindicado (y eso que ganó el Premio Especial del Jurado en Cannes), recientemente restaurado en 4K. El verla me ha recordado a mi personal teoría sobre la temática zombie de los films del director… esta copia no podía haberse proyectado en mejor Festival.

Tras toda esta reflexión «a mano alzada», ahora sí: el personal Top 10, que como ya ha tenido un spoiler antes en el texto, va a incluir una película adicional…

 

10. Dogs Don’t Wear Pants (Koirat eivät käytä housuja, J.-P. Valkeapää, Finlandia/Letonia, 2019, Noves Visions)

 

«El thriller psicológico que parece sea Dogs Don’t Wear Pants en su inicio, con un montaje extraño de imágenes evocadoras para comprender la situación, da paso enseguida a un film oscuro y perturbador…»

 

 

 

9. Vif-Argent (Burning Ghost) (Íd., Stéphane Batut, Francia, 2019, Noves Visions – Especials)

 

«La sencillez de la puesta en escena triunfa por permitir al espectador, gracias a primerísimos planos y largos travellings, a entrar en el juego irreal de la propuesta. Pocos diálogos y un muy buen guion marcan el avance de un film que pronto entrará en su cuestión principal: ¿cómo avanzar, cómo superar el duelo de dejar en este mundo tanto amor, tanta esperanza?»

 

 

 

8. Koko-di koko-da (Íd., Johannes Nyholm, Suecia/Dinamarca, 2019, Noves Visions)

 

«Largas escenas, despojadas de música extradiegética, que se centran en la crudeza de la vivencia. El realismo de los asesinatos, la crudeza de las palabras del artista y la muestra de la desvalidez de la pareja ante semejante consternación introducen al espectador en este torbellino hacia el horror de la pérdida.»

 

 

 

7. Patrick (De Patrick, Tim Mielants, Bélgica, 2019, Noves Visions)

 

«A Patrick le sobrevuela un humor extraño, cautivador, base de esa metáfora que es encontrar el Santo Grial, la madurez, en forma de un martillo robado por alguno de los clientes.»

 

 

 

6. Her Blue Sky (Sora no Aosa o Shiru Hito yo, Masayoshi Tanaka, Japón, Oficial Fantàstic Competició)

 

«Arranca poco a poco la emoción contenida para acabar consiguiendo una exaltada empatía por parte de un espectador que es muy seguro se identifica con cualquiera de las situaciones/problemáticas expuestas, desde el amor perdido hasta la importancia de no ponerse en medio de dos personas por mucho que queramos estar con una de ellas, pasando por el sentimiento de pertenencia a una familia, y a lo que le debemos a hermanos, y padres.»

 

 

 

5. We Are Little Zombies (Wî â Ritoru Zonbîzu, Makoto Nagahisa, Japón, 2019, Noves Visions)

 

«Saturación del color, cambios de formato, experimentación contínua con la posición de la cámara, bustos parlantes o planos aéreos, nostalgia ochentera y un humor entre absurdo y negrísimo, We Are Little Zombies es una experiencia audiovisual que deja exhausto.»

 

 

 

4. Ventajas de viajar en tren (Aritz Moreno, España/Francia, 2019, Oficial Fantàstic Competició)

 

«Del porqué es imprescindible el visionado del film:

Motivo 1: giros, giros y más giros que exponen denuncias a golpe de despiste

Motivo 2: porque se trata de la clase de film que sí puede marcar una diferencia

Motivo 3: porque si no gusta, siempre nos podemos escudar en que ‘la gente está muy mal'»

 

 

 

3. Le Daim (Íd., Quentin Dupieux, Francia, 2019, Oficial Fantàstic Competició)

 

«El análisis de Le Daim es sencillo, pero también puede que todo lo aquí escrito no tenga nada que ver con lo que Dupieux quiere decir con su última película.»

 

 

 

2. The Long Walk (Bor Mi Vanh Chark, Mattie Do, Laos/España/Singapur, 2019, Noves Visions)

 

«Lejos de utilizar efectos visuales, lejos de plantear giros argumentales o incluso de dotar de explicación al cuándo se inicia un loop el film consigue hipnotizar con la sencillez y lentitud del avance de sus escenas, con la esparna producción.»

 

 

 

1. El hoyo (Galder Gaztelu-Urrutia, España, 2019, Oficial Fantàstic Competició)

 

«El hoyo no denuncia sutilmente, sino que analiza la situación de la sociedad actual («¿A quién se le ocurre traerse un libro?») y la reflexiona contínuamente y de cara, dándose cuenta, y mostrando sus conclusiones al espectador, de que hay soluciones utópicas que, al menos ahora mismo, no van a conseguir cambiar nada…»

 

 

 

y…

 

0. El faro (The Lighthouse, Robert Eggers, Estados Unidos/Brasil, 2019, Oficial Fantàstic fora de Competició)

 

«Un formato tan claustrofobico como la mente de un Thomas que se debate en querer seguir siendo él mismo o transformarse en otra persona para olvidar sus peligrosas fechorías. Unos decorados que recuerdan vívamente el expresionismo alemán de inicios del siglo pasado, con techos bajos y angulosas paredes que dificultan la libertad de sus protaginsitas. Un mar fiero, y una niebla densa, para demostrar que la naturaleza del ser humano es tan frágil como inquebrantable. Y sirenas, y espejismos, y titanes y sirenas, y marineros muertos reencarnados en gaviotas que conocen el destino de Thomas, o de Wilson (…). Formalmente impecable, es visualmente poderosa, con unas composiciones que quitan el aliento aderezadas con una música envolvente, hipnótica.»

 

 

 

Pero estas son sólo diez (once), y muchas otras han sido destacables, quizá no en su globalidad pero sí por aspectos concretos. Durante el Festival y esta edición Sitges 2019 fuimos comentando cada una de las cincuenta revisadas… los podéis leer todos recogidos y ya filtrados por sus etiquetas correspondientes en el twitter de la redactora, yo misma, Arantxa Acosta, y en las cuentas de la realidad no existe de instagram, facebook y twitter.

 

 

¡Hasta el año que viene! #Sitges2020, com cada año escribo al llegar aquí… ya hay ganas.

 

 

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Apasionada del cine y en especial del subgénero de viajes en el tiempo, estudia un Máster en crítica cinematográfica (2008-2009) y se convierte en redactora en El Espectador Imaginario hasta 2011, año en el que cofunda Cine Divergente. Redactora en Miradas de cine desde 2013 y cocoordinadora de su sección de Actualidad desde 2016, además de ser miembro de la ACCEC (Asociación Catalana de la Crítica y Escritura Cinematográfica) desde 2014 (y de su Junta de 2015 a 2019), en los últimos años ha publicado críticas y ensayos cinematográficos, cubierto festivales, participado en programas radiofónicos especializados y colaborado en los libros 'Steampunk Cinema' (Ed. Tyrannosaurus Books, 2013), 'Miradas: 2002-2019' (Ed. Macnulti, 2019) y 'El amor en 100 películas' (Ed. Arkadin, 2019). Ahora, y tras cursar un Máster en Gestión Cultural para obtener una visión completamente holística y complementaria también a sus estudios de Ingeniería, amplía sus textos críticos más allá del cine, entrando también en la ficción, y quiere demostrar que "la" realidad no existe y es producto de nuestra imaginación.

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