Descubrir a Elias Canetti

Elias Canetti: del poder, la masa, y la muerte.

 

En el año 2024, coincidiendo con el treinta aniversario de su muerte y según su última voluntad, se abrirá una caja fuerte en Zurich donde están guardadas miles de páginas nunca publicadas por el escritor Elias Canetti (1905-1994). Conoceremos así el resto de la obra de este magnífico autor honrado con el Premio Nobel en 1981.

 

Esta anécdota es bastante diciente de la personalidad de Canetti. Nadie duda de su brillantez, pero alguien que consideraba que hacían falta tres décadas para que la necia humanidad pudiera acceder a sus palabras sin derrumbarse, no pecaba precisamente de modesto. Esa autoimportancia transpira en sus libros, y los hace a veces recargados y pretenciosos.

 

Pero dicho esto, una vez señalado lo menos bueno, hay que decir que es toda una alegría que los nueve volúmenes de su obra completa publicada hasta la fecha se puedan conseguir fácilmente en una edición cuidada y económica. Muchas veces este tipo de autores suelen descatalogarse en seguida y convertirse en rarezas prohibitivas en Amazon. Pero en este caso hemos tenido suerte y no hay que dejarse la mensualidad en conseguir sus libros.

 

 

Como suele pasar, el interés de la obra completa es por otro lado irregular. El noveno volumen, por ejemplo, es un cajón de sastre con sus artículos sobre literatura y sus piezas de teatro, que para quien no posea un interés específico en el tema y/o tenga afición a leer teatro, es más bien prescindible. En el sexto se aglutinan ‘Las voces de Marrakech’ y ‘El testigo oidor’, libros en los que aplica su teoría de que a los hombres se los conoce principalmente por lo que dicen, y que puede tener páginas bien escritas, pero tampoco es recomendable entrar en el corpus canettiano por aquí. Los volúmenes siete y ocho, dedicados a sus aforismos, también pueden dejarse para el final, ya que están escritos como anotaciones a sus libros principales.


Los volúmenes más sobresalientes, en nuestra opinión, son los cinco primeros de las obras completas. Más ‘El libro contra la muerte’, del que hablaremos más adelante y que está publicado independientemente pero también está en la misma colección.


El primer volumen es su opus, su gran obra, y por la que pasó a la posteridad: ‘Masa y poder’. Canetti nació a principios del siglo pasado, en lo que hoy es Bulgaria, en una familia sefardita (el ladino fue su idioma materno), y su vida atravesó todos los infiernos y tragedias del siglo XX europeo. Nunca quiso tener filiaciones ni patrias, y toda su obra es una rebelión en nombre del individuo libre. Por coherencia, dos de sus grandes obsesiones fueron el poder de unos hombres sobre otros, que consideraba “la esencia de mal”, y la disolución del hombre en la masa. Ambos temas tendrían que haberse quedado obsoletos con el cambio de siglo, pero tristemente ‘Masa y poder’ es un libro que nos ayuda a entender el presente.

 

Masa y Poder, editado en Alianza Ed.

 

El poder es descrito como una bestia paranoica que devora personas, que las trata como animales (el abuso de los hombres sobre los animales es un espejo de la relación del poder con los hombres), y que además es especialmente cruel con los que le son fieles pero sobreviven demasiado tiempo (su análisis del “superviviente” que vuelve de la batalla feliz por haber servido a su rey, pero su rey ve en él una amenaza precisamente porque ha sobrevivido, podría trasladarse a cualquier empresa con un jefe y varios empleados).

 

La parte de la masa, que ve como un organismo vivo que nace, crece y muere, puede utilizarse para ilustrar cualquier noticiero de la mañana. Canetti habla de masas abiertas y cerradas, de masas de persecución y de huida, de los “cristales” que las configuran y las descargas que finalmente las deshacen, y de muchas otras variantes, como las masas de muertos que se cree que nos obligan a actuar (no es vano, nos explica, la palabra “eslogan” viene del gaélico y significa “gritos de los muertos”; los esloganes eran las exhortaciones que hacían los guerreros caídos a los vivos para que fueran a combatir).

 

Es también muy aclaratorio el largo capítulo que dedica a las “mutas” o jaurías, esos pequeños grupos, o una especie de mini-masa de media docena de personas, que también funcionan irracionalmente y que anticipan a la masa (aquí cualquiera de nosotros puede identificarse cuando nos hemos visto haciendo el cafre entre amigos sin saber por qué lo hacíamos, solo no desentonar).

 

Canetti era partidario de respaldar sus argumentos con fuentes primarias, así que cita muchos textos antropológicos e históricos de desigual pertinencia. Pero sobre todo, si hubiera prescindido del insoportable y grotesco capítulo de las caracterizaciones nacionales, el libro hubiera sido mucho más logrado.


Aun con algún fallo, ‘Masa y poder’ es un libro que podemos leer y releer en distintas etapas de nuestra vida y siempre encontraremos algo revelador. Además consigue lo que poco libros pueden hacer: que empecemos a ver la realidad a través de ellos.


El segundo volumen es una novela, ‘Auto de fe’, y demuestra que Canetti se tomó muy en serio lo de la diversificación de estilos y temáticas. Cuenta la historia de un rentista relamido llamado Kien, que vive para su biblioteca personal y que decide contratar a una sirvienta analfabeta, con la que se acaba casando y que le acaba echando de su propia casa. Se suceden las escenas divertidas y las tristes, para entrar en un último tercio plagado de momentos grotescos. Libro entretenido a la par que profundo, parece increíble que sea del mismo autor de ‘Masa y poder’.

 

Los tres siguientes volúmenes (‘La lengua absuelta’, ‘La antorcha al oído’, y ‘El juego de los ojos’) corresponden con su trilogía autobiográfica, ‘Historia de una vida’. Empiezan con su infancia en un multicultural Imperio Turco, en la que se aglutinan nacionalidades e idiomas. Canetti, cuyo apellido es la italianización de Cañete, vive en el barrio de los “españoles”, los sefarditas, y pierde pronto a su padre. Su vida pasa girar en torno a su madre; pocas veces un complejo de Edipo ha sido tratado con tanta nitidez como aquí. Luego se marcha a Berlín y a Austria. En Viena conoce a Karl Kraus, el gran periodista, que se convierte en una figura paternal para él, y contra la que por supuesto se tendrá que rebelar. También se casa con Veza, que será fundamental en su vida. La trilogía se cierra ya en el exilio parisino con la muerte de su madre en 1937, y en las puertas de la gran debacle europea.

 

 

 

El otro gran horror, además del poder y la masa (y que se relaciona con los dos primeros), es la muerte. La muerte en sí, incluso la natural y plácida. Que los seres humanos tengan que morir le parece injustificable y en todos sus libros encontramos exclamaciones irritadas contra esta fatalidad. De hecho quiso escribir un alegato contra la muerte, pero no lo llegó a hacer, y sus editores lo hicieron por él. Reunieron en un solo libro todas las frases y fragmentos de Canetti sobre el tema, y salieron 384 páginas. Así que ‘El libro contra la muerte’ no es propiamente de Canetti, o por lo menos el orden no es el suyo, pero es el más recomendable de sus libros, creemos, junto a ‘Masa y poder’. Se trata de textos breves, que no hace falta leer seguido, pero que desarman cualquier reconciliación final, cualquier abrazo sonriente con el señor de la guadaña. Por supuesto no ofrece soluciones, se limita a cruzarse de brazos y con gesto colérico anuncia que no cuenten con él los de otros mundos y las otras dimensiones, que él jamás aceptará dócilmente la muerte de ningún ser humano. Y nosotros le secundamos.

 

Terminemos con una cita de ‘El libro contra la muerte’: “Vivir al menos el tiempo suficiente para conocer todas las costumbres de los hombres y todo cuanto les ha sucedido; para recuperar toda la vida pasada, ya que la venidera nos está vedada; para concentrarnos antes de disolvernos; merecer nuestro propio nacimiento; considerar los sacrificios que cada aliento cuesta a otros; no glorificar el sufrimiento aunque vivamos de él; guardar para nosotros solamente lo que no podamos transmitir a otros, hasta que madure para ellos y se entregue espontáneamente; odiar la muerte de cualquiera tanto como la propia; en algún momento hacer las paces con todos mas nunca con la muerte.”

 

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Tiene el Máster en pensamiento español e iberamericano de la Universidad Complutense. Le dio por ver mundo y se ha pasado media vida adulta en el extranjero; recuerda con particular nostalgia sus años de cooperante en Colombia. Últimamente se entretiene con su blog: www.losdiasalcionicos.blogspot.com. Parece haberse asentado por fin en Madrid, donde vive, tiene una hija y es feliz.

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