#DocsBarcelonaN6 (esperanza). Cierre

#DocsBarcelona2017N6: Esperanza. De científicos, prostitutas y programas educativos. Cierre de la edición.

 

Let There Be Light (Íd., Mila Aung-Thwin, Van Royko, Canadá, 2017, Sessions especials)
Girasoles de Nicaragua (Íd., Florence Jaugey, Nicaragua, 2017, Latitud)
L’hora dels deures (Deux cancres, Ludovic Vieuille, Francia, 2016, Panorama)

 

Un mundo mejor es posible. Un mundo en el que la esperanza no sea el mal restante de la caja de Pandora. Un mundo en el que varios países trabajen para el bien de toda la humanidad, y no exclusivamente para el beneficio de unos pocos. Un mundo en el que no se discrimine a las personas por el trabajo que ejercen libremente. Un mundo en el que no se mire por encima del hombro a los que no tienen los estudios finalizados, por muy empáticos y creativos que sean. Cualidades más que suficientes para triunfar, ayudando a los demás.

El DocsBarcelona lleva veinte años trabajando para que un mundo así sea posible. Pero de esto hablaremos más adelante…

Empezamos con Let There Be Light.

Hace unos años, en el DocsBarcelona2014, pudimos conocer a físicos teóricos y físicos experimentales trabajando en el CERN en Locos por las partículas (Particle Fever, Mark Levinson, 2013). El distendido acercamiento no únicamente permitía conocer el interesante trabajo de estos científicos en busca del bosón de Higgs, sino también su parte más humana, esa parte que les anima, durante años, a seguir investigando, a no desfallecer… aunque los resultados no lleguen.

En Let There Be Light la propuesta es similar, pero se va un paso más allá: no únicamente conocemos a un abanico de personas con distintas ideas para conseguir un objetivo común, sino que se nos sitúa tanto en la teoría, la base de la fusión nuclear, como en la historia de su búsqueda a través de graciosa animación, para “vender” la que seguramente sea la energía del futuro.

El problema es que aún no sabemos el horizonte temporal de esa palabra: “futuro”. Y, en cualquier caso… ¿qué más da?


Let There Be Light, “que se haga la luz”. Un título que evoca al Génesis, a las ansias del ser humano de ser Dios… pero que en el documental es exclusivamente un guiño. Si algo rezuma el film es la humildad de los entrevistados, físicos e ingenieros que siguen un sueño que quieren alcanzar desde que eran pequeños, y que saben no verán hecho realidad. Como los trabajadores de las grandes catedrales.


Si podemos destacar alguna escena concreta es la del físico de ITER hablando con los obreros, explicándoles, desde la sinceridad, desde el tú a tú,  para qué sirve la gran construcción de una máquina que será capaz de coger un litro agua salada y producir más energía que barriles y barriles de petróleo.

 

Let There Be Light

Y claro… enseguida se nos viene a la mente el acercamiento  propuesto por Spaceship Earth (Íd., Kevin McMahon, 2016) al mismo tema. Todo lo que esta Let There Be Light se esfuerza para ser divulgativa y amena (¿cuánta gente conoce el proyecto ITER?), la otra lo convierte en imágenes destructivas para tocar el corazón de un espectador que, lamentablemente, ya está acostumbrado a ese juego. Por tanto, una visión optimista, otorgando una solución realista aunque lejana al cambio climático, tiene mucho mayor impacto en nosotros. Es curioso: tenemos más ganas de conocer y ayudar a que la fusión nuclear sea posible que a defender las energías renovables. Y todo por el formato escogido: transparencia, simplificación del relato y búsqueda de complicidad son las tres bazas de un documental que despierta simpatía, y sana envidia, por la energía de sus protagonistas.

No obstante, es cierto que acaba dejando un regusto a panfleto propagandístico típico de los años cincuenta estadounidenses. Un regusto amargo, porque ya sabemos que aquella publicidad no era del todo cierta… En cualquier caso, es loable que se pueda defender tan abiertamente y de forma tan comprensible una solución que, seguramente, no vean implementada ni nuestros nietos.

Y también es loable que esta visión tan humilde y esperanzadora, tan cercana, nos haga pensar en la igualdad. Existen problemas, sí (“torre de Babel”, llaman al proyecto internacional por las dificultades de comunicación y burocráticas), pero son solucionables con la altruista colaboración de todos.

Igualdad para la esperanza. Igualdad, necesaria, para no autodestruirnos.

Abramos la mente.

 

Girasoles de Nicaragua

 

En Girasoles de Nicaragua conoceremos el sorprendente papel de las trabajadoras sexuales del país: su trabajo está reconocido, y es legal… pero, además, son mediadoras de conflictos. Allá donde no llega la justicia por falta de medios, se les ha pedido que les representen. Por su conocimiento del día a día del sector, y por su conocimiento de la población con la que conviven.

Y es, simplemente, una forma brillante de desestigmatizar la profesión más antigua del mundo.

Utilizando el formato “busto parlante”, o siguiéndolas en las entrevistas en la radio, participando en manifestaciones o hablando por teléfono con sus clientes (tanto del trabajo sexual como del de mediadoras), conoceremos el día a día de un grupo de mujeres luchadoras que defendieron su profesión y sus intereses creando la asociación Girasoles de Nicaragua, y que ahora es referente para todo el país. Las veremos en acción, mediando entre padres e hijos, entre prostitutas y chulos, entre arrendatarios y arrendadores. Y, también, sabremos cuáles son intereses, prioridades y sentimientos.


Girasoles de Nicaragua no presume de técnica (de hecho no hay cambio de formato, basando su propuesta básicamente en el plano fijo), pero sí de haber encontrado un tema de interés en cualquier parte del mundo. Sólo por eso ya vale la pena darle una oportunidad.


El documental de las trabajadoras sexuales convertidas a tiempo parcial en trabajadoras asalariadas por la justicia educa nuestra mirada para, como quiere DocsBarcelona, abrir la mente. Un tipo de educación que debería ser clave desde la infancia: educación para la tolerancia, educación para la convivencia. Educación para ser mejores humanos.

 

L’hora dels deures (Deux cancres)

 

Y ahí está L’hora dels deures (Deux cancres), la decisión de un padre, director de documentales, de filmar durante cuatro años el suplicio de su hijo, y el suyo propio… al hacer los deberes.

Cámara fija, medio plano. Sin salir de la casa, del comedor en el que cada tarde se sientan a repasar la lección, Vieuille consigue transmitir desesperanza por el sistema educativo francés (y global). Una resignación que da paso a los gritos, a la risa, a la reflexión. El director combina las imágenes con los creativos dibujos de un niño cuyo interés por la vida va mucho más allá de aprender la declinación de los verbos, o el cálculo de los lados de un triángulo isósceles.


L’hora dels deures (Deux cancres) nos lleva a nuestra infancia, a la de nuestros hijos, y nietos. Nos lleva a darmos cuenta de que la sociedad nos dirige hacia la competitividad por la competitividad, cuando hay sitio, trabajo y, lo más importante, vida, para cualquier tipo de personalidad, para cualquier tipo de mente. El hijo del director será, sin duda, artista. O asistente social. O comunicador, relaciones públicas. No le veremos nunca en un documental sobre ITER, ni falta que hace. Porque hay otras personas con ese tipo de inteligencia… y no significa que él no la tenga.


Si algo deja claro el documental es que es necesario repensar todo el sistema educativo. Trabajar por proyectos, focalizarse en lo que cada uno es, o va a ser, experto. Sin olvidar el aprendizaje de la base (las matemáticas gobiernan el mundo, la Naturaleza), pero sin castigar a los que no la comprenden. Y, menos, obligando a memorizar.

¿Es así como conseguiremos ser tolerantes?

Tolerancia. No mirar a otro lado. Ayudar, desde donde podamos.

 

 

Esta ha sido la visión de DocsBarcelona desde hace ya veinte años. Documentales sobre destrozos naturales (Spaceship Earth), o humanos. Documentales sobre la falta de comunicación (Un padre, 21 x New York, AmazonaYou Have No Idea How Much I Love You), sobre la necesidad de ser críticos con nuestros gobiernos (All Governments Lie, Clase Valiente, El juez y el rebelde), sobre el replanteamiento de la educación para vivir en un mundo mejor (L’hora dels deures – Deux cancres, In loco parentis). Documentales sobre la necesidad de amor, sea del tipo que sea (Siberian Love, Brothers, Ukrainian Sheriffs, Grab and Run).

Documentales sobre personas, para las personas.

Documentales para despertar la empatía, la tolerancia. La esperanza… y la acción.

Muchas felicidades al Festival por haber llegado a los 16.000 espectadores en una edición clave para plantear la continuidad del nuevo formato: más días, más documentales, más interacción entre público y profesionales. La lista final de ganadores, aquí. Aunque eso es lo que menos importa.

Superación. Verdad. Amor. Vínculos. Esperanza. Esto es lo que nos ha regalado DocsBarcelona2017. La cobertura completa en La Realidad No Existe, aquí.

 

TRAILER – Let There Be Light:

 

TRAILER – Girasoles de Nicaragua:

 

TRAILER – L’hora dels deures (Deux cancres):

 

 

 

Apasionada del cine y en especial del subgénero de viajes en el tiempo, estudia un Máster en crítica cinematográfica (2008-2009) y se convierte en redactora en El Espectador Imaginario hasta 2011, año en el que cofunda Cine Divergente. Redactora en Miradas de cine desde 2013 y miembro de la ACCEC (Asociación de Catalana de Críticos y Escritores Cinematográficos) desde 2014, en los últimos años ha publicado críticas y ensayos cinematográficos, cubierto festivales, participado en programas radiofónicos especializados y colaborado en el libro Steampunk Cinema (Ed. Tyrannosaurus Books, 2013). Ahora cofunda Probeta para ampliar con actividades culturales esa visión de que "la" realidad no existe y es producto de nuestra imaginación.

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