Múltiple (Split)

Múltiple (Split): La red social, la red mental. Estructurada. Estática. ¿Irrompible?

 

“It’s hard for many people to believe that there are extraordinary things inside themselves, as well as others. I hope you can keep an open mind.”

El protegido (Unbreakable, M. Night Shyalaman, 2000)

Somos seres extraordinarios, y se nos ha olvidado. Estamos tan influenciados por nuestro entorno que nos creemos lo que todos nos dicen: no tenemos talento, no somos los mejores. Ni tan siquiera buenos.

El entorno, ese entorno, es una red. Una red perfectamente definida, cuidada, invisible. Una red que nos lleva, que nos controla y proteje. Una red de individuos (un padre, un tío, un amigo), o de conceptos (obligaciones, prohibiciones, normas, reglas… ideas).

Algunas personas, las más ¿especiales?, consiguen zafarse de ella. Por su autoconfianza, porque las críticas les ayudan a superarse a sí mismas. Otras también lo consiguen, reinventándose. Y otras, sin embargo, ni se dan cuenta de que están atrapadas…

Come, bebe, compra, duerme. Haz ejercicio, ve al cine, cocina para veinte. Sonríe.

Sin preocupaciones. Sin sentimientos. Sin imaginación.

¿Qué pasa cuando no ha habido necesidad de empujarse a uno mismo a salir adelante? ¿Cuando estamos tan cómodos en nuestras asignadas celdas de esa red que nos hemos convertido en amebas del primer mundo?¿Es necesario que paguemos por nuestra pasividad?

Y, en su caso… ¿Quién debe hacernos pagar por ella?

En El bosque (The Village, 2004) los niños de la comunidad de Shyamalan vivían atemorizados por las historias de sus padres, por el lobo que les iba a comer a todos. Éstos les protegían de la maldad del mundo, de la maldad de la red. Ahora, el lobo, la Horda, es en Múltiple (Split) una personal autoprotección para mantenernos cuerdos. Para no perder la razón, también, en esa red estructurada, estática… supuestamente irrompible.

La simetría del caos… sutilmente quebrada

 

multiple 3

 

Simetría para estructurar la red de un entorno que sobrepasa a Kevin…

 

… y a Casey.

Una escalera de caracol. Un restaurante. El pasillo de un sótano. Los ornamentos de la habitación de un psicólogo. Shyalaman convierte sus planos en perfectas composiciones que acompañan la fragilidad de la mente de Kevin (y de Casey). La simetría de lo que rodea al personaje principal se convierte en una red de contención, el reflejo de la frágil tela que une sus personalidades y que puede romperse en cualquier momento, pero también el terrorífico recordatorio que implica que todo lo demás, todo lo externo, está y es, supuestamente, correcto. La vida sigue igual, los demás no se dan cuenta de que el engaño les rodea…

 

Simetría para articular los cambios de personalidad…

 

… para contener cualquier expresión que pueda provocar una explosión en el sujeto, en el individuo. La verdad no puede salir a la luz, ni apoyando las teorías de una anciana psicóloga.

El caos, aunque existe, no reina en las personalidades de Kevin. Ni tan siquiera en la habitación de Hedwig, en la que el simple dibujo de una ventana le permite llegar al equilibrio, a la paz interior. A su manera, el caos nunca se apoderará de la historia. Porque Shyamalan se ha preocupado de mantener, a los personajes y al espectador, metidos en la misma, terrorífica por invisible, red de contención.

De hecho, podemos observar que el film en ningún momento parece querer ser más oscuro que lo que la propia realidad permite. La falta de sombras, de recursos típicos de un thriller de estas características, es lo que define la grandeza de la decisión. El film se presenta limpio, realista en sus escenas, aportando el terror apoyado exclusivamente en la impoluta interpretación de James McAvoy y, claro, en los estudiados, y simétricos, encuadres que salpican y se repiten en gran parte del film.

De esta forma, curiosamente, Múltiple (Split) no juega a ser un thriller de un psicópata al uso. El que lo busque sin atender a otros recursos seguramente se lleve una decepción. El poder de la película reside, precisamente, en buscar, en primer lugar, el horror a través de sucesos (lamentablemente) cotidianos, para acabar siendo un film en el que la esperanza inunda el relato, como en otras propuestas del mismo director. Y no únicamente expresada por el desenlace. Remitámonos, para explicarlo, a la necesidad de conocer al verdadero Kevin pronunciando su nombre completo. ¿Qué es lo que se consigue con esta propuesta en el argumento? Pues, precisamente, ser consciente del entorno, y de sus actos. Devolverle a su sitio. Hacerle más fuerte. Y mejor.

Tomemos conciencia de quiénes somos para equilibrarnos, para ser lo que queramos ser.

Pero nos falta hablar de la última simetría, la de las historias que nos revelan otra posible lectura de la propuesta del director…

 

La otra lectura: una ÚNICA mente (des)estructurada

 

Ella, secuestrada junto a otras dos jóvenes, aparece a la izquierda de un plano que la separa de las otras por una tubería vertical.

Ella, que no forma parte de la escena, tiene que salir apartada, aislada del resto.

Ella, con su particular dolor. Que debe ser capaz de superar si quiere salir de la red.

Casey no está a gusto ni física ni mentalmente en el mundo que la rodea.

 

multiple 2

 
 

Si algo se me antoja es que Múltiple (Split) esté en la imaginación de Casey. Que todo lo que observa en este episodio de su vida, ya adulta, es únicamente lo que está procesando su propia mente. Allá, sentada en una esquina de la mesa del bar más pijo de todo el centro comercial, en una fiesta a la que ha sido invitada por compromiso. No es una idea descabellada: ella se siente alejada de los demás, ella necesita superar un trauma. ¿Qué mejor que verse reflejada en un personaje que también ha sufrido abusos, con el que comparte desesperación y del que necesita una creencia sobrenatural para ser capaz, ella también, de hacerse fuerte y sobrellevar su propio sufrimiento?

El ¿desesperanzador? e inverosímil desenlace en la buhardilla puede ser una prueba fehaciente de ello. Podemos pensar que Kevin no existe, que el secuestro no se plantea en un plano real. O que sí lo hace, y es la propia Casey la que lo ejecuta. ¿Ha sido Casey quien verdaderamente ha hecho daño a sus amigas? Seguramente sí. Pero no físicamente. O sí. Casey, otra personalidad. Casey, la que se inventa a Kevin. Casey, la que necesita justificar el superar su propio trauma. ¿Por qué no? Incluso podríamos pensar que ha dejado una puerta abierta para que La Bestia vuelva a aparecer… ¿en un rincón de su mente?

Y, no obstante, siempre nos queda esa idea de que los que más sufren son los que pueden enseñarnos a ser mejores. Quizá se trata de evolución genética. Quizá, de poder mental. La aparición final del superhéroe puede ser la confirmación de esta otra teoría…

El superhéroe es un hombre que sufre por sí mismo, por su familia, por toda la raza humana. Acarrea con la difícil responsabilidad de ser el salvador. Héroes que sufren. Héroes con capacidades extraordinarias.

Héroes y antihéroes, necesarios para el equilibrio, la simetría del mundo.

Héroes que sobreviven al miedo, a la ira del entorno. Personas normales. Superhéroes.

¿No es ideal pensar que en la oscuridad de nuestra mente, aún por explorar y entender, tenemos la luz suficiente para hacer cosas increíbles? Pero… ¿es, necesariamente esa luz un poder desconocido?

 
 

TRAILER – Múltiple (Split) (M. Night Shyamalan, 2016):

Apasionada del cine y en especial del subgénero de viajes en el tiempo, estudia un Máster en crítica cinematográfica (2008-2009) y se convierte en redactora en El Espectador Imaginario hasta 2011, año en el que cofunda Cine Divergente. Redactora en Miradas de cine desde 2013 y cocoordinadora de su sección de Actualidad desde 2016, además de ser miembro de la ACCEC (Asociación de Catalana de Críticos y Escritores Cinematográficos) desde 2014, en los últimos años ha publicado críticas y ensayos cinematográficos, cubierto festivales, participado en programas radiofónicos especializados y colaborado en el libro Steampunk Cinema (Ed. Tyrannosaurus Books, 2013). Ahora, con La Realidad No Existe, quiere demostrar que "la" realidad no existe y es producto de nuestra imaginación.

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