Elisabeta y Drácula, el Festival y sus fans (#Sitges2017N2)

Los fans de Sitges, los drácula del Festival

 

“I shall rise from my own death, to avenge hers with all the powers of darkness”

Drácula de Bram Stoker (Bram Stoker’s Dracula, Francis Ford Coppola, 1992)

 

Veinticinco años hace ya del grito gutural, ahogado, hipnótico y eterno que Gary Oldman, reencarnado en un príncipe del todo inspirado en el temible Vlad Tepes, exhala en esa parte introductoria del film, adaptación de Francis Ford Coppola de la inolvidable novela. Un grito poderoso, resultado de la más terrible noticia, y preludio de uno de los mitos más inolvidables del género…

Elisabeta se ha suicidado.

Elisabeta, la mujer por la que Vlad renunicará a Dios, por la que se convertirá en un monstruo herrante, y despiadado.

Elisabeta, el amor de su vida. Su obsesión.

Obsesión. Obsesión es lo que tenemos los fans por este Festival, que en este 2017 cumple nada menos que cincuenta años, y lo hace inspirándose en la figura de Drácula.

Inspiránose en sus fans.

Porque… ¿somos capaces de imaginar la reacción de cualquier seguidor en caso de que el Festival de Sitges desapareciese? Seguramente, mucho se asemejaría a jurar amor eterno, y venganza.


Si algo es el Festival de Sitges, es la Elisabeta de sus fans, dráculas ávidos de cine de género, tertulias a las 02 am y maratones enfermizas, sin mencionar madrugones y actualizaciones de página a las 06:59 de la mañana…


Afortunadamente, no hay visos, y esperemos que por muchos años más, de que esto vaya a suceder. El Festival de Sitges está más fuerte y vivo que nunca…

 

Drácula de Bram Stoker

 

Las celebraciones de los diez lustros comenzaron con proyecciones apadrinadas, como la de Kong: La Isla Calavera (Kong: Skull Island, Jordan Vogt-Roberts , 2017) en los cines Phenomena (que, por cierto, proyectan Drácula de Bram Stoker en formato 4K), promoviendo de nuevo los Curts a la Fresca del 28 de Julio al 13 de Agosto, o el ciclo El cinema és Fantàstic en la Filmoteca de Catalunya, que podrá disfrutarse hasta el 15 de Octubre. Además, la exposición gratuita que recorre los 50 años del festival es un buen aliciente para ponerse en situación: cuatro etapas que muestran desde la precariedad inicial para poder sacar adelante el festival (más con ilusión que con subvenciones), hasta su expansión actual, apoyada y respetada tanto por la industria, como por la prensa escrita y, cómo no, por unos fans cada vez más interesados en el género.


Unos fans que verán, además, recompensados sus sueños: en Octubre se inicia el Máster en Cine Fantástico y Ficción Contemporánea, en colaboración con la UOC, que permitirá hacer un recorrido por la historia del género y desarrollar habilidades como guionista o crítico, entre otras muchas opciones y especialidades que también incluyen la de marketing cinematográfico, por ejemplo.


Como sneak peak del alto nivel académico y práctico que los responsables del máster otorgarán al contenido de las asignaturas, sólo había que presenciar la mesa redonda que moderó Jordi Sánchez Navarro el pasado 20 de julio en la filmoteca tras el visionado de The Ring (El círculo) (Ringu, Hideo Nakata, 1998). El culto instantáneo al cine fantástico… ¿sinónimo de hype (y por tanto, pasajero)? ¿posible sólo para pequeñas producciones? ¿simplemente concepto personal? ¿sólo es culto si consigue arrastrar a seguidores exponencialmente? Un interesante debate que no resolvió ninguna pregunta, pero dio lugar a muchas otras cuestiones…

Pero hay más: apostando por la creatividad, interacción con otras artes y haciendo un hueco ya al futuro del cine, Sitges 2017 continúa con el Pitchbox, que se internacionaliza; amplía la colaboración con la Agència Catalana de la Joventut para acercar (aún más) a este colectivo al Festival; repite la entrega del premio Minotauro y… abre sus puertas a films de realidad virtual.

Y todo esto… sin haber entrado aún en la programación de esta edición.

En la presentación realizada el 27 de Julio en la Fábrica Moritz por parte del Director del Festival, Ángel Sala, se ha desvelado información muy relevante:

Para empezar, Susan Sarandon recogerá el Gran Premi Honorífic. Estupenda decisión en una edición que, girando en torno al mito drácula, nos recuerda inevitablemente a esa gran obra maestra que es El Ansia (The Hunger, Tony Scott, 1983). Además, Sarandon presentará la proyección en el festival de The Rocky Horror Picture Show (Íd., Jim Sharman, 1975), film de culto que no podía faltar en esta celebración el cincuenta aniversario de Sitges.

Y otro film que hará las delicias de sus fans… Sitges proyectará Terminator 2: El juicio final (Terminator 2: Judgment Day, James Cameron, 1991) en 3D… ¿gran acierto?

Entrando ya en materia: ilusionados con el anuncio de una de las grandes esperadas: The Killing of Sacred Deer (Íd., Yorgos Lanthimos, 2017). Tras la más accesible de su filmografía, Langosta (The Lobster, 2016), el realizador vuelve a contar con Colin Farell para narrar los intentos de un adolescente de que un cirujano visite a su familia. Seguro que una premisa tan normal acaba siendo transformada por el imaginario de Lanthimos…

 

The Killing of Sacred Deer

 

Y, de lo mejor de otros festivales: en cuanto a animación, Sitges de ha hecho con Lu Over the Wall (Yoake tsugeru Rû no uta, Masaaki Yuasa, 2017), ganadora al mejor largometraje en el Festival de Annecy; The Bad Batch (Íd., Ana Lily Amirpour, 2016), distopía sobre una comunidad de caníbales ganadora del gran premio del jurado en el Festival de Venecia; o Jupiter’s Moon (Jupiter holdja, Kornél Mundruczó, 2017), presentada en Cannes.

Si revisamos producciones del país, dos grandes apuestas: Jaume Balagueró vuelve al festival con la esperada Musa (2017), y también podremos ver antes de su estreno en salas la adaptación de la existosa novela de Albert Sánchez Piñol ‘La pell freda’ por parte de Xavier Gens (La piel fría, 2017).

 

La piel fría

 

En las secciones más alternativas como Midnight X-treme se destaca la serie de Sion Sono, Tokyo Vampire Hotel (2017), y para Brigadoon se confirma el homenaje, como no podía ser de otra forma,  al recientemente desaparecido George A. Romero. Pero quizá lo más destacable es la colaboración con Netflix, presentando en el Festival la película que tanta polémica causó en la pasada edición del Festival de Cannes, Okja (Íd., Joon-ho Bong, 2017).

Se completa este jugoso avance con otra sopresa paralela, muy en la línea de ampliar el universo Sitges: el curso ‘Drácula y el vampirismo en el cine fantástico’, dirigido por el propio Sala y el profesor Jordi Ojeda, tendrá lugar dentro del marco del Sitges Campus, que volverá a tener relevancia (y al que esta redactora pudo asistir en su edición 2016, Ciencia y cine).

Muchas y muy buenas noticias rodean esta especial edición que seguro deparará grandes sorpresas. Pro ahora, el detalle de este avance de programación se puede consultar, completo, en la página oficial del festival.

 

Apasionada del cine y en especial del subgénero de viajes en el tiempo, estudia un Máster en crítica cinematográfica (2008-2009) y se convierte en redactora en El Espectador Imaginario hasta 2011, año en el que cofunda Cine Divergente. Redactora en Miradas de cine desde 2013 y miembro de la ACCEC (Asociación de Catalana de Críticos y Escritores Cinematográficos) desde 2014, en los últimos años ha publicado críticas y ensayos cinematográficos, cubierto festivales, participado en programas radiofónicos especializados y colaborado en el libro Steampunk Cinema (Ed. Tyrannosaurus Books, 2013). Ahora cofunda Probeta para ampliar con actividades culturales esa visión de que "la" realidad no existe y es producto de nuestra imaginación.

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