#Americana2018N5 (defectos)

#Americana2017N5. Defectos: de prejuicios y superficialidad

 

Ingrid Goes West (Íd., Matt Spicer, USA, 2017, Tops)
Golden Exits (Íd., Alex Ross Perry, USA, 2017, Tops)

 

Hay muchos tipos de personas. Tímidas, impetuosas, irreverentes, aprovechadas, bondadosas, generosas, tóxicas, despistadas… Y todas tenemos virtudes y defectos, de las que somos más o menos conscientes, claro está.

Trabajar para engrandecer tus virtudes y reducir tus defectos no es sencillo, menos cuando sólo eres capaz de verlos en los demás. O cuando te infravaloras, o cuando te has resignado a vivir un tipo de vida por “el qué dirán”.  En cualquier caso, si algo han aportado las nuevas tecnologías es la oportunidad de potenciar esas virtudes… y defectos.

Ingrid Goes West toma la premisa de cómo las redes sociales están tomando el control de nuestras vidas, con un tono relajado y (demasiado) amable. La galardonada opera prima de Matt Spicer nos presenta a una Ingrid obsesionada con una influencer de Instagram: hará todo lo posible por convertirse en su amiga y poder formar parte de su vida. El personaje está tan bien definido, exponenciado por la interpretación de Aubrey Plaza (algunas de sus miradas, combinadas con sonrisa superficial ajena a lo que está pensando realmente, son sin duda de premio), que es imposible no empatizar con él y sus múltiples transformaciones.

 

Ingrid Goes West

 

Pero Ingrid no es la importante en la historia, la importante es Taylor, la influencer interpretada por una Elisabeth Olsen que ha sabido encontrar el equilibrio entre la persona y el personaje. El tema es identificar cuál es cuál en el mundo real. Taylor es la persona/personaje que mejor refleja la realidad de nuestro entorno más cercano, y de nosotros mismos:

No nos gustamos, y nos creamos una imagen superficial (a veces incluso tomada de retrazos de personalidades de otros), que acabamos creyéndonos. Facebook e Instagram son grandes aliadas para ello. Youtube o Periscope, en cambio, son las plataformas que pueden permitirnos, si así lo queremos, mostrarnos como somos. Esto nos lo enseñará Ingrid.

Mostrar como uno realmente es, y se siente, a los ojos del mundo, antes que a la pareja y “amigos íntimos”. Si es que este término sigue existiendo en nuestra sociedad.

Spicer adereza su planteamiento con otros dos personajes extremos que, a diferencia de las anteriores, no intentan converger: el hermano de Taylor y el novio de Ingrid, el interesada y conscientemente superficial, y el despreocupadamente bondadoso. Y el guionista y director da en el clavo: el hermano nos repele… pero es al que haríamos caso en las redes, en este supra-mundo ficticio en el que debemos caer bien a cuantos más mejor.

Más likes, más retweets, más fama. Relaciones interpersonales ficticias, efímeras, insustanciales, interesadas. Defectuosas. Como para no volvernos locos. Y obsesivos. #IAmIngrid.

Pero Alex Ross Perry nos muestra que este tipo de relaciones defectuosas coexisten con todos nosotros desde hace décadas, años, siglos. Golden Exits se antoja tardía en el siglo XXI. Lo comentaba con Daniel Seguer, crítico de cine en Contrapicado.net: parece un film de Woody Allen de su mejor época, de aquellas en las que la trama era lo de menos, lo importante es ver cómo reaccionan y se desenvuelven los personajes en situaciones incluso random. El film de Perry parece Manhattan (Íd., 1979), pero sin ningún tipo de lugar para la comedia. Personas relacionadas sin saberlo, personas que no toleran que se les catalogue de determinada manera, o que se les propongan actos que van en contra de sus principios, y que luego catalogan, y sugieren exactamente los mismos actos que acaban de rechazar. Perry recoge el egoísmo, la soledad o la incertidumbre del que lo tiene todo y no lo sabe, o no quiere saberlo, pivotando entre seis personajes que corregirán su comportamiento o que seguirán tragándose sus sentimientos, o que ni se darán cuenta de que pueden hacer algo para cambiar. El nexo de unión, y la artífice de que todos ellos deban salir de su zona de confort, es la joven estudiante extranjera. Deseada por todos, y a la vez la más perdida de entre todos ellos, Perry centra su cámara en ella desde buen inicio del film para moverse después en el resto de las escenas, de las situaciones. Y es que de Perry siempre hay que destacar las decisiones de cámara: nunca un encuadre o un zoom son baladí, siempre están perfectamente integrados con la dramatización del momento.

 

Golden Exits

 

Alejado de la tragicomedia, Perry firma con Golden Exits un film maduro, atemporal e hiriente, que crece tras su visionado, porque expone nuestros personales defectos, pasados, presentes, y seguramente futuros. La recomendación, si quieren sobrellevarse, es comentarlos con un amigo, con un familiar. Con alguien de confianza. Si no, siempre se puede escribir un mega post en Facebook, y hacerse famoso. No se solucionará nada, pero al menos se estará más integrado con el anónimo entorno.

 

TRAILER – Ingrid Goes West:

 

TRAILER: Golden Exists:

Apasionada del cine y en especial del subgénero de viajes en el tiempo, estudia un Máster en crítica cinematográfica (2008-2009) y se convierte en redactora en El Espectador Imaginario hasta 2011, año en el que cofunda Cine Divergente. Redactora en Miradas de cine desde 2013 y cocoordinadora de su sección de Actualidad desde 2016, además de ser miembro de la ACCEC (Asociación Catalana de la Crítica y Escritura Cinematográfica) desde 2014, en los últimos años ha publicado críticas y ensayos cinematográficos, cubierto festivales, participado en programas radiofónicos especializados y colaborado en el libro Steampunk Cinema (Ed. Tyrannosaurus Books, 2013). Ahora, con La Realidad No Existe, quiere demostrar que "la" realidad no existe y es producto de nuestra imaginación.

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